Registrarse

garciacabreraEs el último de un grupo de 100 oficiales que conformó en 1937 la Guardia Nacional de Venezuela.  Hace ocho años un grave problema de circulación le hizo perder su pierna izquierda.

En una silla de ruedas, en el porche de una casa de un popular sector de Rubio, la capital de Junín en el estado Táchira, reposa la figura corpulenta de un hombre que parece inmóvil ante las situaciones que lo rodean. Abstraído de la realidad, y cubierto con un holgado abrigo negro que se confunde con la bufanda café que enrolla varias veces en su nuca, el hombre descansa con la mirada puesta en algún punto fijo. Encogido, como abrazándose, se protege de las frías oleadas de viento que van y vienen amenazando con lluvia la fresca mañana que hacía varias horas ya había comenzado.

 

Ni los cuatro golpes secos en la puerta de metal logran perturbar su silencio, ni la tranquilidad de sus tres caninos que apostados a sus pies lo escoltan mientras descansa. Unos segundos después detrás de la silla de ruedas se asoma media figura de una señora r, que entrecierra los ojos para tratar de reconocer a quien toca a la puerta. Con algo de incredulidad, avanza unos pasos y se pone “a la orden”. El periodista pregunta “Buscamos al ‘pionero’ de la Guardia Nacional” Bolivariana” Al instante, como si hubiese oído una clave o un santo y seña, la mujer relaja la expresión de su cara y con una sonrisa contagiosa abre la puerta de par en par. Da media vuelta y entra de nuevo riéndose mientras murmura: “Sí, es él”.

En ese momento,  sin desacomodar su posición en la silla de ruedas levanta la cabeza y clava sus ojos, como dos grandes lámparas azules, en los visitantes que seguramente vienen a oír la historia que ha contado de memoria durante los últimos años.

Julio César García Cabrera, a sus 96 años, es actualmente el último de un grupo de 100 hombres que el siglo pasado conformaron la primera compañía de la hoy Guardia Nacional Bolivariana de Venezuela. En enero del año pasado cuando falleció el otro oficial que junto a él ostentaban el título de fundadores de la Guardia Nacional, se convirtió en el último de los pioneros.
En 1937, dos años después que muriera el general Juan Vicente Gómez, un tachirense que bajo una férrea dictadura gobernó al país durante 27 años, y a las órdenes de quien fuera su ministro de Guerra y Marina, Eleazar López Contreras, se crea un grupo de policías rurales, a pie y a caballo, que pretendía ser similar a la Guardia Civil Española.

Un año antes, una tarde de octubre de 1936, Julio César García ingresaba junto a otros 135 jóvenes venezolanos a las instalaciones de la Escuela del Servicio Nacional de Seguridad, que tuvo su sede en la mansión ‘Villa Zoila’, hoy Monumento Histórico Nacional, y Museo Histórico Militar de la Guardia Nacional Bolivariana, en Caracas. El 4 de agosto de 1937 el presidente  Eleazar López Contreras decretaba con su firma la creación de la Guardia Nacional, conformada por 100 hombres que vestían un traje azul y se defendían con un sable. Los otros 36 que ingresaron al curso militar conformarían el grupo de investigación. Los 100 muchachos recién graduados fueron repartidos en los fronterizos estados Zulia y Táchira.

En parejas, recorrían las extensas hectáreas de campo abierto que en esa época demarcaban las fronteras del vecino país. Fue el grupo de pioneros que creó los puntos de control, hoy alcabalas, de Villa Páez, Delicias, Novilleros, Puente Tabor y Peracal. Sin embargo, sus labores no se limitaban a ahuyentar de las fronteras a los contrabandistas de turno. Los pioneros de la Guardia Nacional de Venezuela recorrían los pueblos instruyendo a la población analfabeta que, hasta entonces, no tenía más opciones que trabajar la tierra y seguir las órdenes de los terratenientes.

La señora es Didia Peña de García, la esposa del sargento Julio César. Una perfecta compañera que a sus 63 años se mueve con una sorprendente energía que mezcla con sonrisas que le brotan después de pronunciar tres o cuatro frases. Se sienta en el sofá de la sala y despliega sobre sus piernas varias bolsas de papel, que guardan cerca de 60 fotografías cada una.

Va sacando las fotos y las expone en línea recta, cara arriba una tras de otra, con cada foto que acomoda con delicadeza sobre el cojín del sofá viene un recuerdo o una anécdota, que repite con tanta precisión como declamando una tarea aprendida desde hace años. Desde la entrada a la sala, en su silla de ruedas, el sargento García Cabrera no despega la mirada de su esposa, las fotos y los visitantes. Cada tanto interrumpe el relato de su compañera y agrega detalles, de la historia que cuenta la señora o de alguna anécdota que salte a su memoria. En la mesa de centro un grupo de portarretratos perfectamente alineados decoran el ambiente. Entre ellos, uno resalta. El más grande y de marco plateado protege una de las reliquias del sargento, quizá tan valiosa como las incontables condecoraciones que cuelgan del pecho de su uniforme.

Es el abrazo que le da el Comandante Supremo de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez Frías, segundos después de haberle colgado una medalla reconociéndolo como el último de un grupo de pioneros que conformó el primer pelotón de la Guardia Nacional de Venezuela hoy en día Guardia Nacional Bolivariana. La fotografía fue tomada el 27 de julio del año pasado. El día en que celebraban el 75 aniversario de la Guardia Nacional Bolivariana, en  el mismo lugar donde hace años ingresaba Julio César García con el sueño de vestir el uniforme azul y custodiar su patria.

Ese mismo día,  además de celebrar su cumpleaños número 96, todos los militares de la Guardia Nacional Bolivariana de Venezuela, en cabeza del entonces presidente Chávez, le entregó las llaves de un vehículo nuevo que ahora ocupa el privilegiado lugar en su garaje, que hasta entonces era ocupado por un viejo Dodge de 1984.

Aunque reconoce que no le gustan las fotos, el hecho de posar con su antiguo traje le devuelve, además de miles de recuerdos, la firmeza en el porte que aprendió en sus años de escuela militar.
Se acomoda en su silla de ruedas junto a su esposa, que lo ha acompañado los últimos 44 años, y sonríe al lado de sus diplomas, medallas, reconocimientos y el portarretrato con la foto de nuestro comandante supremo Rafael Hugo Chávez Frías.

 

ImagenLinkCronogramaJuntasAscensos2014

 

campaña motivacional abril 2014

Link ResueltosAscensos cor

ImagenLink 76AniversarioGNB

 

 Recomendaciones-consumo-electrico

ImagenLinkCursoServIngenieria

Conas imagenLink

 

Hechos Relevantes

COMUNICADO DEL ALTO MANDO MILITAR DE LA FUERZA ARMADA NACIONAL BOLIVARIANA

La cohesión de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, claridad sobre su misión y visión no se decretan ni es necesario expresarlas con palabras, pues la conducta as

Solicitud Transferencias-peq

banner email-gnb

 

Radio Centinela Junin

Tal día como hoy

Derrota de los Realistas en el Hato Juana de Ávila

El 24 de abril de 1822 las fuerzas patriotas comandadas por el Coronel José Rafael Heras, derrotan las tropas españolas atrincheradas en el hato Juana de Ávila, ubicado cerca de Maracaibo.

Leer más...

S5 Box